Que todas las noches sean noches de bodas, que todas las lunas sean lunas de miel! 



   La celebración del matrimonio esta llena de costumbres y tradiciones que a lo largo de los años, muchas fueron pasando de moda o desvirtuándose día a día.

   La noche de Bodas en cambio es una tradición “interesante” para mantener viva!
Desde hace mucho tiempo, la noche de bodas ha tenido un significado muy especial para los recién casados: la tradición cuenta que en esa noche se llevará a cabo la consumación del matrimonio. En realidad es algo más: es el comienzo de la nueva vida que ambos emprenderán juntos! Es la primera noche oficial a partir de la cual ambos estarán legalmente unidos ante Dios y la sociedad, para vivir como pareja y formar un hogar. Es el gran cambio que dan ambos de ser hijos de familia y convertirse en una pareja independiente de su anterior núcleo familiar.

   La noche de bodas hay que esperarla con mucha ilusión, con gran alegría. Hay que compartir el momento, hacer lo que realmente los haga sentir dichosos y convierta esa primer noche juntos en una noche inolvidable. Para que esto suceda son necesarios algunos pequeños esfuerzos de organización. Una noche como ésta no se improvisa!

   Cruzar la puerta en brazos: La tradición cuenta que los godos, tenían por costumbre elegir una mujer de su comunidad para casarse. Si no había mujeres en su comunidad, la "robaban" de un poblado vecino. Cuando la "raptaban" lo hacían a caballo o a pié, pero procurando que los pies de la novia no tocasen el suelo. De ahí la costumbre de pasar a la novia en brazos sin que pise el suelo, ya que de suceder eso traería mala suerte para la pareja.

   El lugar indicado: Una opción práctica es que el salón se encuentre en un hotel. De esta forma tendrás la posibilidad de desaparecer discretamente, como requiere la tradición, para retirarte a tu habitación. Otra opción es en casa, ¿qué hay más simbólico que pasar su primera noche como marido y mujer que en su propia casa?, simplemente debes tener en cuenta luz tenue, velas dispersas por aquí y por allá, música ambiental, pétalos de rosa sobre la cama, un buen ajuar y botella de champán bien fría... De esa manera conseguirás tener una noche inolvidable!

   Otra de las tradiciones mas lindas para seguir practicando es La “luna de miel”

   Más allá de la unión civil, cada cultura tiene sus costumbres y sus maneras con respecto al casamiento, a la “formalización” de una relación sentimental, formas que están estereotipadas de acuerdo a la religión de los novios.

   Hoy en día, la luna de miel es otro símbolo en ese gran concierto de “rituales” que tiene como objetivo dar el consentimiento en el enlace de esas dos vidas: es mucho más que un viaje, es el primer momento de vida conyugal


¿De donde surge esta tradición?

   Si nos remontamos al origen de esta tradición, podemos encontrar cuatro versiones:

   Una de ellas nos ubica en la cultura babilónica, ya que allí se tenía como costumbre que el padre de la flamante novia le facilitase al novio la cantidad suficiente de cerveza de miel como para beber durante un mes entero, es decir, un ciclo de entero de la luna.

   Otra teoría, apunta a la antigua Roma: la madre de la novia debía dejar en la alcoba de la noche de bodas una vasija llena de miel para que los recién casados pudiesen recuperar, a través de la ingesta de este dulce toda la energía gastada durante sus encuentros íntimos.

   Los escandinavos también han dado su aporte a este conjunto de posibles orígenes, ya que durante esa primera luna o primer mes posterior al enlace, se estilaba que los novios bebiesen hidromiel, una bebida elaborada con vino y miel, la cual, al igual que en el caso de Roma, se creía que aumentaba la fertilidad.

   Existe también otra versión, que es la mas conocida, que alude a los teutones que habitaron en Alemania, allá por la Edad Media: este pueblo celebraba sus bodas sólo en noches de luna llena y, tras el acontecimiento, los recién casados tenían que beber licor de miel durante los 30 días posteriores al casamiento. Este período se lo conocía, precisamente, como luna de miel.

   Pero si nos enfocamos un poco mas en lo que hoy en día significa la “luna de Miel”, podemos decir que la versión que mas se asemeja es la de los burgueses ingleses, que tenían como costumbre irse de viaje tras el casamiento y hacer una especia de “excursión nupcial” en la cual visitaban a aquéllos parientes que no habían podido asistir a la celebración.

Destinos mieleros más frecuentes:

   Mientras el nombre sobrevivió, el propósito de la Luna de miel cambió, y después de la boda, los novios dejan a su familia y amigos para compartir un momento de soledad e intimidad en un lugar paradisiaco, aislado y romántico, extendiéndose, generalmente a 15 días solamente.

   Los lugares mas elegidos por los mieleros generalmente son el caribe en todo su ancho y largo, donde podemos encontrar Playa del Carmen, San Andrés, Cuba, Punta Cana. Otro destino muy frecuente es Brasil, recorriendo sus distintas playas en cruceros o con diferentes excursiones.

   También hay quienes eligen conocer y recorrer nuestro país visitando las montañas, glaciares y costa del sur y/o la cultura atrapante del noroeste Argentino.

   Los que son un poco mas tradicionalistas, utilizan la luna de miel como excusa para conocer sus orígenes y visitan, generalmente Europa para empaparse de su historia familiar.

   Hay muchos destinos distintos para una Luna de Miel, todo depende de lo que uno quiera experimentar en ese primer viaje de Recién Casados.